Esta semana estuvo en México Paul Polman, el CEO mundial de Unilever, la compañía de los desodorantes, los champús y las paletas heladas. Paul es uno de los CEO más destacados del planeta. Activamente participa en las cumbres del WEF, por ejemplo, o en el B20 —el aglutinamiento de empresas globales que se reúne en paralelo al G20.
Entrevisté a Paul para MILENIO Televisión. Es agudo de ideas, muy claro, pero a la vez sumamente tranquilo. Su empresa anunció una inversión gigantesca (60 millones de euros) para una planta de aerosoles en Cuernavaca, en julio del año pasado. Le pregunté qué pensaba del proceso electoral en México:
“Es siempre una pregunta peligrosa. Nosotros estamos en todos los países del mundo para el largo plazo, y durante los años que hemos estado en muchos países hemos visto gobiernos que vienen y gobiernos que salen. Siempre estamos enfocados en el consumidor y sobre el interés a largo plazo del país. Yo creo que la transformación de México va por buen camino; ha ido bien durante los últimos años. La economía ha ido bastante bien a pesar de que la situación económica mundial no ha sido tan fácil”.
Una de las más destacadas cualidades de Unilever es su gestión de talento. A ningún estudiante universitario escapan, por ejemplo, sus programas de entrenamiento interdisciplinario, de donde surgen luego directivos de alcance global. Los jóvenes compiten por inscribirse en esos procesos de reclutamiento y selección. Respecto de la gestión del talento, Polman dice:
“Yo visito alrededor de 50 países cada año. A México vengo dos veces por año. Lo más importante es que seamos la empresa preferida para trabajar. Ese es el mejor dato para garantizar el futuro de la empresa”.
Polman dice que el futuro está en los países en desarrollo: “Dentro de 10 años 80 por ciento de nuestro negocio vendrá de los países asiáticos y latinoamericanos. Necesitamos a la gente que entienda estas tendencias. En México no tenemos problema de atraer a gente que tenga esta visión, pues requerimos entre 50 y 100 personas con estas capacidades. Este país es bastante grande y no tenemos ese problema, además hay muchos mexicanos que trabajan con nosotros en el extranjero”.