Con la parte trasera de su piel, esa por la que sacaba talco aun doliéndole por el "patín" que considera haber recibido, "Leoncio" no tiene empacho en asegurar que dentro de lo malo que para él ha resultado salir de los Leones de Yucatán, han habido también cosas buenas.
"Dentro de lo malo es bonito saber que la gente te quiere, me da mucho gusto ver las muestras de afecto de la gente en el face, en mensajes y eso es gratificante", externa Leoncio a través de Francisco Abreu Rosado, ese ser humano que hace poco más de 30 años fue absorbido por el singular personaje que se niega a declararse en decadencia.
Tras recibir el saludo de Península Deportiva, que no pretende presentarlo como víctima, la ahora ex mascota melenuda no lo dice, pero en su hablar descarta estar peleada con la directiva que encabeza Mario Ceballos y se dice, de haber un cambio, dispuesto a volver a ser el pelotero número 10 del club peloteril más antiguo del sureste.
"Si, sí volvería, claro que sí, sólo es cuestión de que me paguen 18 mil pesos, que es la cantidad acordada luego de que me corrieron y acepté perder 50 mil pesos de mi liquidación", soñó.
Contra lo que el boletín de los Leones que dio cuenta de su salida del equipo, Leoncio precisó: "No fue algo acordado, primero ellos decidieron liquidarme y está bien, porque están en su derecho, pero yo alcanzaba unos 200 mil (de finiquito total) y me ofrecían sólo 80 mil, a lo cuál me negué, hasta que llegamos a un acuerdo de 150 mil pesos y que seguiría trabajando ya no por todo el año como estaba estipulado, sino que iniciaría en marzo, con recibos de honorarios de por medio y cobrando los mismos 18 mil pesos.
"Pero luego de que acepté firmar con 50 mil pesos y tres abonos (localidades) menos, me llaman y me dicen para decirme que son 10 mil pesos, ningún peso más, es eso o nada y dije que gracias".
¿Quien te llamó", lo inquirimos y respondió que el portador de la noticia fue el presidente ejecutivo, Mario Ceballos, a quien, empero, deslinda de esa decisión.
"No, no creo que fuera una decisión de Mario, eso es algo que fue consensuado con el dueño del equipo (Gustavo Ricalde Puerto)", presume la más famosa mascota deportiva del sur del país al tiempo de recordar otra frase que suena lapidaria, pero que según él le fue expresada: "Si corrimos al "Rayo" Arredondo (oficialmente no fue corrido, sino que la liga no lo dejó jugar por no llegar a un acuerdo) y no pasó nada, entonces tampoco sucederá nada contigo".
"Está bien que piensen así, no hay problema, no puedes obligar a alguien a que te de trabajo cuando no quiere, dicen que la prioridad es el equipo y creo que tienen la razón, pero después de tantos años, también creo que si bien no soy parte del equipo, al menos sí lo era del espectáculo; todo era alegría por 30 años de trabajo ( en verdad son casi 31, pero varios de ellos no fueron con los Leones de los que años atrás salió por otro desacuerdo y fue sustituido unas tres temporadas por las mascotas Striky y Poncho) y ahora te salen con esto".
Pero hay cosas de las que Leoncio también debió responder, entre ellas el hecho de que luego de trabajar de marzo, hasta agosto normalmente, seguía cobrando los 18 mil pesos que la directiva le pagaba desde que su otrora dueño, Gustavo Ricalde Durán decidió darle ese esquema laboral.
Él mismo aclara que pese a lo que pudiera pensarse, sí trabajaba en ese lapso que iba normalmente desde mediados de agosto (por la constante presencia melenuda en play offs), hasta mediados de marzo.
De acuerdo con Leoncio, la directiva melenuda lo ocupaba en eventos en escuelas, cuestiones de tipo altruista o eventos en tiendas de Dunosusa, cadena abarrotera que no pertenece más a la familia Ricalde, o como imagen de los Leones de Yucatán a donde quiera que él fuera, aunque admitiendo que no era con la frecuencia de su trabajo en temporada con la organización deportiva profesional más importante del estado y que sólo ejecutaba cuando los Leones jugaban en casa.
Al respecto, recordó que "Don Gustavo me ofreció trabajo por todo el año y me propuso15 mil pesos con aumento anual de acuerdo con el índice de inflación, con Infonavit y todas las prestaciones de ley".
Definitivamente sí me impacta lo ocurrido, pero bueno, hay que moverse y de hecho ya lo hice, porque hablé con "La Pantera", el gerente de los Delfines de Ciudad del Carmen, Gabriel Lozano Berrón, con el que evaluó la posibilidad de tener oportunidad de animar sus juegos en lo que será su primera campaña en la Liga Mexicana de Béisbol.
"Al parecer ya contrataron a alguien que trabajó para las Águilas de Cibao (República Dominicana), pero aún habría una oportunidad y vamos a ver si se concreta allá o en otro lado", comentó confiado un Leoncio que a sus cerca de 50 años se oye dispuesto a seguir al menos otros 30 más en lo que él mejor ha sabido hacer en su vida: divertir a los aficionados al deporte, sea en el béisbol o en el fútbol, deporte en el que por cierto se inició en el ya lejano 1981 con los desaparecidos Leones del IMSS. (PeninsulaDeportiva.com)