Falleció en "La Presumida", en José Ma. Morelos, Q.Roo
JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo.-- El pasado miércoles 8, a las 11 de la noche falleció en la comunidad de La Presumida, a la edad de 79 años, el señor Roberto Rovirosa Tapia, progreseño radicado en Quintana Roo y considerado en pionero de la apicultura en el vecino estado.
Ampliamente conocido en Quintana Roo, Don Roberto Rovirosa Tapia nació en la ciudad de Progreso, Yucatán, el 3 de mayo de 1932, y estuvo casado con la señora, hoy viuda, Olga Etelvina Rodríguez García, desde hace 48 años.
De ese matrimonio nacieron sus hijos Roberto, Reyna, Isabel, Ricardo, Rubí, Jorge, Olga, Lilia, Fanili, Mario, Sandra y Jesús. Tuvo 24 nietos y 2 bisnietos.
Llegó a la comunidad de La Presumida a formar su hogar en el año de 1962. Desde su llegada al poblado se dedicó al trabajo de la apicultura, la que fue durante toda su vida la profesión que abrazó hasta que se enfermó, hace cuatro años, según informa el Diario de Quintana Roo.
Don Roberto, durante todos los años que vivió tuvo infinidad de amigos, sobre todo, apicultores con quienes trabajó. Fomentó e impulsó lo que fue la llamada mielera “Javier Rojo Gómez”, que se instaló en el poblado de Dziuché, lugar donde se desempeñó como administrador durante algunos años.
Al dejar de serlo, se dedicó a la misma actividad, como apicultor independiente, y llegó a tener hasta 30 apiarios que lo ayudaron en el sostén de la familia.
Hasta su muerte le quedaron algunos apiarios que reciben atención por parte de sus hijos, según cita el periódico.
Un buen tiempo, La Presumida llegó a ser un centro de venta de jalea real, gracias al esfuerzo y trabajo de don Roberto, ya que llegaban personas de Chetumal, Cancún, Mérida, y otros lugares a adquirir el producto, un producto de excelente calidad y a precios accesibles.
Don Roberto, aparte de haber sido administrador de la mielera “Javier Rojo Gómez”, formo parte del Comité Estatal de Apicultores, y fue regidor suplente de Ramiro Pérez Angulo, en el trienio de Artemio Caamal Hernández (1978-1981).
Poco a poco su salud fue minada por la enfermedad, ya que hace cuatro años sufrió embolia, y a partir de entonces fue decayendo hasta que en la noche del miércoles falleció en su domicilio, a causa de un paro cardiorrespiratorio.
Este jueves, a las 4 de la tarde se llevó a cabo una misa de cuerpo presente en la iglesia “La Guadalupana”, y posteriormente, a Don Roberto se le trasladó a su última morada, el cementerio general.